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Introducción

¿Sabías que en uno de los agentes de IA más avanzados del mercado, solo el 1.6% del código es “inteligencia” pura?

El otro 98.4% no es IA. Es infraestructura: gestión de contexto, permisos, capas de seguridad, lógica de recuperación.

Acabo de leer el paper “Dive into Claude Code: The Design Space of Today’s and Future AI Agent Systems” (Liu et al., 2026) y hay algo que me parece especialmente relevante para diseño:

El verdadero producto no es el modelo. Es todo lo que lo rodea.


Cuando la IA deja de ser el centro

Durante años, hemos diseñado productos donde la lógica estaba relativamente acotada.

Ahora no.

Con agentes, el sistema:

  • decide
  • interpreta
  • ejecuta
  • falla

Y, sobre todo, lo hace de forma no determinista.

Eso cambia completamente dónde está el diseño.

Cambio clave

El diseño ya no vive solo en la interfaz. Vive en cómo el sistema se comporta cuando nadie lo está mirando.


1. El diseño es el guardrail, no el prompt

Uno de los puntos más interesantes del paper es que la arquitectura está guiada por valores humanos:

  • control del usuario
  • seguridad
  • fiabilidad
  • adaptabilidad

Esto no es solo ingeniería. Es diseño.

El reto ya no es definir un flujo perfecto. Es diseñar sistemas que sepan qué hacer cuando algo sale mal.

Porque eso va a pasar constantemente.

Diseñamos menos “paths” y más “recovery”.


2. La infraestructura es la experiencia

Si el 98% del sistema son reglas, permisos y lógica, entonces la experiencia depende de eso.

No de la UI.

Por ejemplo:

  • ¿cuándo pide permiso el sistema?
  • ¿cómo explica lo que está haciendo?
  • ¿qué pasa cuando no puede completar una acción?

Ese tipo de decisiones no viven en Figma.

Pero definen completamente la experiencia.

Idea clave

La infraestructura determinista es, en realidad, una decisión de UX.


3. Diseñar sistemas, no pantallas

Este es el cambio más importante.

Si no entiendes:

  • cómo se gestiona el contexto
  • cómo se enrutan herramientas
  • cómo se recupera el sistema

no puedes diseñar bien el producto.

No porque tengas que programar, sino porque estás diseñando algo que no es lineal.

Y eso cambia cómo trabajamos:

  • más colaboración con ingeniería
  • más decisiones sistémicas
  • menos obsesión por la pantalla

Entonces, ¿dónde está el valor?

Aquí es donde el dato del 1.6% se vuelve interesante.

Si la “IA” es solo una pequeña parte del sistema…

👉 el valor no está en el modelo 👉 está en cómo lo controlas


🚀 Mi conclusión

La IA es el motor.

Pero el producto es:

  • el chasis
  • los frenos
  • la dirección

Un motor potente sin control no es innovación. Es un accidente esperando a ocurrir.

Idea final

El trabajo del diseñador en 2026 no es hacer que la IA funcione. Es hacer que el usuario nunca pierda el control.


Cierre

La conversación sobre IA en diseño está muy centrada en herramientas, modelos y capacidades.

Pero quizá la pregunta más relevante ahora es otra:

¿Quién está diseñando el sistema que controla todo eso?

Porque ahí es donde realmente se define la experiencia.

Y, seguramente, donde más valor podemos aportar como diseñadores.